domingo, 1 de marzo de 2009

Caso Williamson


EL JURAMENTO ANTINEGACIONISTA

por Antonio Caponnetto

Hacia mediados de febrero, por vía digital primeramente y en forma gráfica después (Cfr. “Cabildo” nº 79, págs. 16-18), hicimos circular un escrito al que titulamos El otro negacionismo. Alude el mismo a la tensa situación eclesiástica desatada a propósito de las declaraciones de Monseñor Richard Williamson, y al drama de que más preocupe hoy negar una versión historiográfica hebrea que los fundamentos esenciales de la Fe Católica.

La nota tuvo su circulación, y como suele suceder, sus adhesiones y sus objetores. Explicamos las primeras —Dios quiso que abundantes y gratas—porque son muchas las personas que están esperando la mayor claridad sobre estas cuestiones, por dura que resulte. La esperan de los sacerdotes, de los pastores, de los intelectuales prominentes. Y cuando de ellos no procede, agradecen con entusiasmo que hablen los simples laicos con el catecumenado aprobado. Y explicamos las calificadas objeciones porque enbuenahora existen los lectores amigos —sacerdotes y laicos— que nos las hacen llegar con el mejor espíritu de corrección y de enmienda.

Pensando en unos y en otros, adherentes y críticos, nos ha parecido oportuno glosar aquí algunas aclaraciones.

I. La defensa del Papa

No desconocemos los esfuerzos del Papa Benedicto XVI en orden a lo que podríamos llamar —algo simplificadamente— el afán restaurador de la Tradición. Desde sus tiempos de Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe que viene dando concretos testimonios de este anhelo, estampado incluso en algunos hechos relevantes de los que muy pocos tomaron debida nota, como los sendos y magníficos prólogos a las dos obras del liturgista alemán Monseñor Klaus Gamber, traducidas al castellano como ¡Vueltos hacia el Señor! y La reforma de la liturgia romana. Esto sin contar su propia obra como liturgo, reseñada en su notable libro El espíritu de la liturgia.

El periodismo malicioso y ramplón, la feligresía ganada por los dislates modernistas, y aún cierto clero supuestamente ilustrado, fingen desagradable sorpresa, o veramente quedan perplejos en razón de su ignorancia, cuando el Pontífice ajusta ciertas clavijas destornilladas, reponiendo gravitantes cosas en su sitio.

O desconocen completamente su ideario —y el depósito de la Iglesia, claro— y reaccionan como si el Papa acabara de descolgarse con las medidas más insólitas; o por lo mismo que saben de quién se trata, no cesan de declararle la guerra. En cualquier caso, a la vista queda tanto el propósito restaurador del Santo Padre como el talante inmoral y corrupto de quienes lo maltratan, pertenezcan o no formalmente a la Barca que preside.

Vease el artículo completo en:

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10 comentarios:

Juan Montañés dijo...

Defendamos la liturgia y la Tradición!!
Semper cum Petro!!
Desde Santander, España, saludos muy cordiales!!
http://www.desdesdr.blogspot.com/

Daniela dijo...

Con todo respeto quisiera evacuar una duda que tengo respecto a la manera de pensar de los administradores de este blog. Queda muy claro el antijudaísmo en los dichos anteriores, sin embargo no logro entender como conjugan esto siendo que idolatran al mismo Dios, incluso a un Dios que, originariamente adoraron los judíos, creo que el argumento de que mataron a Jesús ha dejado de ser válido. Desearía pudieran contestarme, muchas gracias.

Anónimo dijo...

Daniela, mujer, lo mejor que puedes hacer es conseguirte un catecismo romano, el de San Pío X, de preguntas y respuestas. Te lo estudias, lo aprendes de memoria, y en tus ratos libres te dedicas a tejer calcetas. Así acabarán todas tus dudas.

Anónimo dijo...

Daniela, tu planteo es un poco ingenuo. Dios es uno solo. Los Judios historicos recibieron Su Palabra a traves de los Patriarcas Abraham, Moises y los Profetas como Isaias.
Lamentablemente rechazaron al Mesias que habria de edificar sobre la antigua fe.
Los judios siguieron una especie deformada de la Fe de los Patriarcas y Profetas, el rabinismo, talmudismo y cabalismo, que ya perdio toda su transcendencia original.
Muchos perdieron toda la fe.
Los khazares del Mar Negro absorbieron esa fe deformada y la deformaron mas y son los actuales askenazis, amos de Israel.

Esos sujetos no tienen nada que ver con los judios historicos. No pasa por el argumento de si mataron o no a Jesucristo.

El askenazismo es pernicioso e insidioso, busca la dominacion del mundo.

Contra eso pueden estar en contra los administradores del foro, pero no tiene nada que ver con el "antijudaismo" o el "antisemitismo".
No tienen nada en comun el pícaro Netanyahu con los Santos Patriarcas.

Fernando José dijo...

Daniela querida:
Tenés un poco revuelta la estantería. Nosotros no "idolatramos" a Dios como absurdamente dices. Porque idolatrar es adorar a ídolos. E ídolos viene del griego eidolom que significa "falsa imagen".

Te aconsejo que te compres algún buen diccionario y te lo pongas a leer. Hacé de cuenta que es una novela. Te sorprenderás como vas a aprender a mejorar tu lenguaje.

No te he aconsejado que también te compres un catecismo, que mucha falta también te haría, por que me parece demasiado pedir.

Daniela dijo...

Anónimo 2, gracias por tu respuesta, estamos de acuerdo en rechazar los métodos del actual estado de Israel, aunque no en negar el holocausto. Con respecto al anónimo 1 me parece que me faltó el respeto, y tenía entendido que esto no sucedía en este foro. Lejos esta de mi la intención de faltar el respeto aunque no acuerde con los dichos esbozados aquí.

Anónimo dijo...

Daniela:
aqui nadie niega que los nazis hayan realizado una "limpieza etnica" (judios, gitanos,catolicos,protestantes etc) una matanza del tipo de las que realiza hoy el Estado de Israel en Palestina, a pesar de que las cifras de muertos que se barajan sean discutibles historicamente y los metodos utilizados tambien.
Lo que si se niega es que haya sido un "holocausto" como afirman los judios haciendo de ello una falsificacion teologica y convirtiendo el tema de la matanza etnica de judios (los demas parecen no interesarles) en una seudo religión cuyos dogmas debamos aceptar todos uniformemente y sin chistar, bajo pena de carcel o de burla e insulto publico de sus amanuences y alquilones del Sistema. Seria interesante que leyeras el art. del Dr. Caponnetto sobre el tema.O sobre el verdadero significado del termino holocausto en largentinaposible.blogspot.com.Marcos Iparraguirre

Daniela dijo...

Lo único bueno que puedo sacar de los comentarios que leí, es la buena predisposición que tienen para contestar. Quisiera saber que hubiesen contestado si no supieran que soy mujer. Solo saqué en claro que con razonamientos dogmáticos no se puede discutir, lo de idolatrar fue una ironía. He leído bastante, no solo de religión, y la religión me ha decepcionado, pero estoy bien con mi conciencia. Lo único que lamento es que seres que aman tanto a Dios sean capaces de faltar el respeto y de prejuzgar de esa manera. Saludos.

CabildoAbierto dijo...

Amigos:

Ya en alguna ocasión anterior lo he dicho: nuestro blog debe ser reflejo de nuestro estilo y de nuestro espíritu. No pueden tener cabida en él las mismas actitudes o expresiones que caracterizan al común de los posteos, más próximos a los desahogos procaces del hampa que al trato cristiano entre almas señoriales.

No conozco a Daniela, pero tiene razón en protestar el destrato que ha sufrido, sin evitarse algunos los estereotipos del machismo con que después nos convierten los enemigos en objeto de mofa. No litiguemos contra nosotros mismos volviéndonos paródicos.

Mujer o varón, errado o en lo cierto, cada quien que buena y respetuosamente se nos acerca, merece un trato de honor. Y todavía Pío XII gustaba decir: “muchos son malos todavía porque no han sido suficientemente amados”. Responder con caridad puede disipar males, cuando los “malos” son sólo confundidos o ignorantes, y no protervos envenenados.

Vayan, pues, para Daniela, un par de aclaraciones sencillísimas:

1) Nosotros no practicamos ni pregonamos el antijudaísmo. Tenemos con los judíos una enemistad teológica, no racial, política o económica. Esa enemistad es consecuencia del deicidio, y se resolverá al fin de los tiempos, cuando se conviertan al Señor que crucificaron y “todos sean uno”. En el entretanto, nuestra misión respecto de los judíos es triple: prevenirnos de sus acechanzas, desenmascarar sus planes anticristianos, y procurar que se conviertan. El mejor judío no es el judío muerto. Es el Natanael, el Eugenio Zolli, los hermanos Léhman. De estos últimos y egregios hebreos conversos, le sugiero que lea: “La Asamblea que condenó a Jesucristo”.

2) El argumento de que los judíos mataron a Jesús no “ha dejado de ser válido”. Distinto es que se diga que ya no se le quiere conceder validez, precisamente para exculpar a los judíos de su principal culpa. “Los cielos y la tierra pasarán”, dice el Señor,“pero mis palabras no pasarán”. Entre esas palabras neotestamentarias que no pasarán se encuentran las que acusan fudadamente a los israelitas del crimen de deicidio. Le sugiero, Daniela, que lea al respecto, del Padre David Núñez, “Los deicidas”.

3) El Dios que nosotros adoramos y veneramos (no idolatramos), sin duda es el mismo que debieran reconocer como tal los israelitas. Esa es nuestra diferencia crucial. El que haya venido a los suyos (su pueblo) y que los suyos no lo reconocieran. En este punto, le sugiero la lectura del Padre Alfredo Sáenz, “El misterio de Israel y las naciones”. Y un clásico extraordinario: “El judío en el misterio de la historia”, del Padre Julio Meinvielle.

4) Sobre el holocausto, nuestra principal preocupación en este momento del debate, no es propiamante su faz histórica sino su costado teológico. Se trata de una doble impostura, pero lo que ella tiene de religioso es mucho más grave que lo que tiene de histórico. En este punto, perdone la autoreferencia, le sugiero una leídita a mi nota. Y si su interés por el tema acrece, hay una excelente y nutrida bibliografía revisionista que podría sugerirle.

5) Usted dice que la religión la ha decepcionado. No especifica cuál, o si se trata de la religiosidad en general. La religión es un constitutivo de la justicia, en tanto la religiosidad es una virtud. Quienes mal la ejerzan o practiquen o pregonen, por cierto que nos decepcionan. Y si esos factores decepcionantes pertenecen a la Religión Verdadera, mayor es aún nuestro dolor. Estamos de acuerdo. Humanamente acrecen las decepciones cada día. Pero el Dios Vivo al que amamos y servimos, Ése, no nos decepciona jamás. Puede leer con provecho,al respecto, la obra de Pieper, “Las virtudes fundamentales”.

Le pido perdón si alguien le faltó el respeto. Precisamente porque no somos feministas, decía José Antonio Primo de Rivera, tenemos en alta estima la misión ejemplarmente abnegadora que suele cumplir la mujer.

Antonio Caponnetto

Daniela dijo...

Señor Caponnetto,

Muchas gracias por las palabras esbozadas y por el respeto. Sigo sin coincidir con sus opiniones, pero por lo menos se que tienen de que asirse para justificarlas, además me alegra que las agresiones no predominen en el espíritu del blog.