miércoles, 18 de julio de 2018

En otro 18 de Julio


UN DECÁLOGO DE RAZONES ANTE LA INTENCIÓN DEL GOBIERNO DEL PSOE DE EXHUMAR LOS RESTOS DEL GENERALÍSIMO FRANCISCO FRANCO DEL VALLE DE LOS CAÍDOS

1. El 20 de noviembre de 1975, falleció Francisco Franco Bahamonde en una residencia sanitaria de la Seguridad Social creada por él. Todos los españoles que tienen memoria de ese momento pueden confirmar que la muerte del Generalísimo Franco se produjo en medio del dolor, el reconocimiento y la gratitud de la mayoría de los españoles hacia quien había hecho posible la época de paz y desarrollo más prolongada que había disfrutado nuestra patria a lo largo de los siglos.

Todos los gobiernos de las naciones de nuestro entorno trasladaron al Gobierno español mensajes de condolencia y reconocimiento a quien había regido los destinos de la patria durante cuarenta años. En la Asamblea de la ONU se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del Jefe del Estado Español y el 22 de Noviembre de 1975, y ante el arca de la sinagoga de Nueva York, el rabino de la misma hizo una rogativa especial por el alma del Caudillo “…por haber tenido piedad de los judíos…”

Cabe recordar aquí la carta que al finalizar la IIGM, el entonces Presidente del Congreso Mundial judío, Maurice L. Perlzweig, dirigió a Franco en la que literalmente le decía que “los judíos son una raza poseedora de gran memoria y no han de olvidar fácilmente la oportunidad que se ha brindado a miles de sus hermanos para salvar su existencia”. Así, al fallecimiento del Generalísimo, el Editorial de la revista The American Sephardi, publicada por la Universidad de Yeshiva (EE.UU.), publicó lo siguiente: “ el Generalísimo Franco falleció el 20 de noviembre de 1975. Al margen de cómo le juzgará la historia, lo que sí es seguro que en la historia judía ocupará un puesto especial”.

2. Francisco Franco no dispuso en su testamento nada respecto al lugar de su enterramiento ni dio instrucción alguna a su entorno familiar, consciente de que no le correspondía a él tomar dicha decisión, por la significación de su persona como servidor público y evitando así cualquier clase de hipotecas a su sucesor, el Rey Juan Carlos I.

Francisco Franco fue enterrado en la parte posterior del altar mayor de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, siguiendo así la tradición secular del derecho de Patronato, privilegio que la Iglesia concedía en el Código Canónico entonces vigente, a los fundadores de un lugar sagrado.

Nadie entonces, ni dentro ni fuera de España, cuestionó que el Jefe del Estado recibiera sepultura en el lugar que había sido erigido como monumento a la reconciliación en su deseo de que reposaran, bajo los brazos de la mayor cruz del mundo, los españoles caídos en la contienda civil, con independencia de su credo o ideología.

3. Pasaron los años, España se acostó aturdida y se levantó socialista y en 1986, el gobierno del PSOE hizo una impecable declaración institucional en el cincuentenario del inicio de la guerra: “un Gobierno ecuánime no puede renunciar a la historia de su pueblo, aunque no le guste, ni mucho menos asumirla de manera mezquina y rencorosa. Este Gobierno, por tanto, recuerda asimismo, con respeto a quienes, desde posiciones distintas a las de la España democrática, lucharon por una sociedad diferente a la que también muchos sacrificaron su propia existencia.” (..) “para que nunca más, por ninguna razón, por ninguna causa vuelva el espectro de la guerra civil y el odio a recorrer nuestro país, a ensombrecer nuestra conciencia y a destruir nuestra libertad.”

España se encontraba ya reconciliada, miraba hacia un futuro prometedor y los españoles no estaban dispuestos a resucitar los odios que habían hecho correr ríos de sangre entre hermanos.

4. Tuvieron que pasar más de treinta años para que el espectro del odio volviera de la mano de un PSOE que decidió rescatar el lado más siniestro de su biografía. Rodríguez Zapatero, ante el silencio cómplice y atolondrado de una derecha acomplejada y ayuna de referentes, aprobó una infame ley que pretendía reescribir la historia desde el Boletín Oficial del Estado, dividir de nuevo a los españoles en buenos y malos y borrar cualquier rastro de las realizaciones de cuarenta años de la historia de España, sobre los que para siempre habría de pesar la losa de una estúpida y anacrónica condena, todo ello sobre la base de legitimar como “legalidad republicana constituida” al proceso revolucionario que estuvo a punto de convertir España en el segundo país en el mundo en abrazar el comunismo soviético.

La izquierda, bajo la falsa y grosera excusa de dar digna sepultura a aquellos caídos que yacieran en las “cunetas” (noble pretensión que cualquier bien nacido debe compartir, sin olvidar que en ellas hay caídos de los dos bandos, y que por supuesto esta Fundación apoya), se apresuró a tratar de ganar en el parlamento la guerra que había provocado en los años 30 al no conseguir su objetivo revolucionario y que perdió en el campo de batalla, entretanto los descendientes de los vencedores permanecieron impasibles mientras se echaba un manto de estiércol sobre las tumbas de sus padres y abuelos, condenados públicamente como si fueran vulgares criminales.

5. La verdadera “memoria histórica” acabó venciendo a Zapatero, que vio frustrado su enconado intento de cerrar el valle de los Caídos ante la resistencia numantina de miles de fieles con su presencia y oración y, tras dejar España sumida en una crisis que se empeñaba en negar, entregó el poder a una derecha medrosa que dejó las cosas como estaban porque “lo único importante” era la economía. Mariano Rajoy, que con su natural indolencia decidió dejar intacto el proyecto de ingeniería social de Zapatero, dio paso a Pedro Sánchez, un discípulo de Zapatero que ha llegado al poder de forma tan accidentada como su predecesor, y que quiere culminar la obra de su maestro echando más carnaza a la extrema izquierda y los separatistas. Sabedor de la precariedad de sus apoyos parlamentarios, quiere aprovechar las alfombras para pagarse con dinero público una campaña de imagen y de paso, ofrecerles en bandeja a los profesionales del odio su presa más codiciada: el cadáver del Caudillo, con el objetivo de escenificar una postrera humillación, no ya a Francisco Franco, sino también a la a la media España que, en defensa de sus ideales, osó retar y vencer al comunismo. Son muchos los españoles que consideran que la exhumación de Francisco Franco supondría una descalificación de un largo periodo de la historia de España, la modernización de esta, la creación de nuestra extensa clase media y, por supuesto, la restauración de la monarquía.

6. No lo van a tener fácil. Al menos, no con la ley en la mano. En un Estado de derecho el poder está sometido al imperio de la ley y esta es clara al exigir la autorización de la familia para llevar a cabo una exhumación salvo que concurran razones sanitarias excepcionales. Una vez que la familia de Francisco Franco se ha pronunciado de forma unánime, clara y terminante en contra de cualquier exhumación y de la utilización política de los restos mortales del Generalísimo, sólo podría cumplir el gobierno su macabro propósito violentando la ley y la voluntad de sus familiares.

7. La Iglesia también tiene algo que decir en este asunto. No sólo por tratarse Franco de un Caballero de la Suprema Orden de Cristo -condecoración reservada a jefes de estado católicos que se hayan distinguido con méritos especialísimos hacia la Iglesia y la religión católica- sino porque al estar el sepulcro del Caudillo en lugar sagrado y por tanto inviolable, concretamente en el interior de una Basílica Pontificia, la jerarquía eclesiástica ha dejado bien claro, una y otra vez que sólo autorizaría la exhumación si así lo solicita la familia y no se entendería que mantuviese una actitud tibia ante una pretensión cuya finalidad es la de reabrir las heridas que se cerraron hace décadas y que en definitiva es el primer paso para terminar con la Cruz más grande del mundo y con el centro de oración y reconciliación que constituye el Valle de los Caídos. Convertir el conjunto del Valle en una especie de “parque temático” supondría a la postre la desacralización del mismo.

8. Cabe preguntarse, por otro lado, qué imagen queremos dar al mundo de este país cuando una mayoría parlamentaria formada por partidos extremistas de todo tipo tiene como prioridad abrir tumbas, vilipendiar a los muertos y reescribir hechos de hace más de ochenta años. Remover las tumbas de los muertos es una línea roja que ningún gobierno civilizado ha traspasado hasta ahora y que seguramente se volvería como un bumerang contra el gobierno que diese un paso semejante, al más puro estilo de los talibanes afganos.

9. Consecuentemente, la FNFF, desde la admiración por la obra del mejor estadista que ha tenido España se opone de forma rotunda a la exhumación y traslado de los restos mortales de Francisco Franco y considera que deben permanecer en su actual ubicación por respeto a la historia y también al futuro. Cualquier acción de reconciliación en el Valle de los Caídos debe pasar por sumar y nunca por restar, reforzando así el espíritu de concordia y reconciliación que dio luz al colosal proyecto de su construcción. Coincidimos con Luis Suarez, de la Real Academia de la historia, cuando afirma que el Valle de los Caídos se construyó para que fuera un mausoleo para las víctimas de ambos bandos al amparo y la sombra de la cruz. Y desde esta convicción anunciamos que cualquier intento de violentar la legalidad será oportunamente denunciada ante los Tribunales de justicia pues nadie puede pisotear el estado de derecho. No estamos sin embargo ante una mera maniobra política sino ante una coyuntura histórica de enorme responsabilidad moral en la que está en juego nuestra dignidad y nuestro prestigio como nación milenaria que debe asumir su historia, con sus luces y con sus sombras sin tratar de pervertir las mayorías parlamentarias para cambiar o borrar el relato del pasado enfrentando de nuevo a los españoles como hace 80 años.

10. Dejen a los muertos descansar en paz, empezando por Francisco Franco y siguiendo por el resto de los caídos de las dos Españas, respeten la historia, dejen su estudio a los historiadores y miremos de una vez y para siempre al futuro dejando que todos los españoles puedan honrar a sus muertos allá donde quiera que se encuentren.

Comunicado de la Fundación Nacional Francisco Franco
ante la posible exhumación de
los restos mortales de Francisco Franco

martes, 17 de julio de 2018

Proyecto Democracia


ABOMINABLE

“Hay que desagringar la moda - Desarraigar con la poda todo lo gringo importau - Llevar el gaucho en el alma - Argentina la mollera - Que por dentro y que por juera se viva argentinizau”
(“Vivir lo Nuestro” - Martín Castro)

Nos repetía Alfonsín, sin compasión, que con la democracia se hace casi todo: se come, bueno, sí, pero no todos, ni todos los días; se cura, pero no a los bebés aún no nacidos, ni a los ancianos, consumidores no productores, a los que hay que matar. Queda en pie, sí, que se puede mentir y traicionar, y salir casi siempre impune. También decía que se puede educar y, aquí sí, la educación es la niña mimada del sistema: baste recordar que el masón Juanmacé fundó en 1886 la Liga de la Enseñanza, propulsora del laicismo escolar en Francia, decía que, quien tiene por suya la educación lo tiene todo; y que entre nosotros, tan alabado como gran educador, Domingo F. Sarmiento, fue, de 1882 a 1886, Gran Maestre de la Masonería (Aníbal A. Rotjer: “La Masonería en la Argentina y en el Mundo”).

Y así Alfonsín intentó implantar la educación sexual para niños de primera infancia, lo que por suerte no prosperó en ese momento, pero, actualmente se promueve con más entusiasmo la implantación del método conocido como “Las Imágenes Cambiantes del Hombre”, que consiste en la adaptación gradual a las condiciones morales en progresivo deterioro, desarrollado por el Stanford Research Institute, eslabón de la cadena del Instituto Tavistock de Londres en EEUU; cuya misión es la manipulación de la conducta individual y colectiva. Dicho método incluye la ideología de género, la promoción del aborto y la homosexualidad, etc. En definitiva, estos institutos tienen una sola meta: dañar la fuerza psicológica del individuo y la fuerza cultural de la Nación para dejarlos inermes para oponerse a los dictadores del Nuevo Orden Mundial. Y toda técnica que ayuda a dañar la unidad familiar y sus miembros, inculcada sobre principios de religión, patriotismo, y hábito sexual, es usada por los científicos de Tavistock como arma de control de muchedumbre.

Bien, el mismo vocablo democracia ha sufrido una evolución interesante a fuerza de ser repetido indiscriminada e incesantemente, y así, de su original significado etimológico de gobierno del pueblo pasa a ser, para los que la divinizan, sinónimo de libertad, siendo que ésta es una idea magna, que implica no estar sometido a ningún control abusivo, y enaltece la condición humana, y la primera es sólo un sistema político en el que únicamente tienen acceso al gobierno un limitado número de politiqueros profesionales, subordinados para mantener bajo una ficción democrática, una dictadura financiera y un modelo de endeudamiento basado en una dictadura tipo escuela de Chicago (Martínez de Hoz - Macri), de liberalismo anglosajón, y una división casi insalvable entre los adeptos a los respectivos partidos, que asegura la gobernabilidad y la formación de pactos bastardos (tipo Alfonsín-Menem) que permitió al segundo tal como lo mencionara el primero en su discurso de resignación anticipada a su cargo para que el segundo pudiera acelerar su plan de gobierno, que consistió en el regalo de todo nuestro patrimonio a los ingleses por la Ley 23.696 de “Reforma del Estado” antes de los 2 meses de haber usurpado su cargo, en inobservancia de la Ley de Acefalía y en violación del artículo 29 de la Constitución Nacional. De tal manera que la tan cacareada democracia resulta ser en rigor una oligarquía, y al pueblo solo le queda el papel de aceptar sin derecho al pataleo lo que esa oligarquía determine.

¿Y desde cuándo se infiltra esta influencia psicológica y anticultural entre nosotros? Veamos: fracasada la aventura militar de 1806/07 el imperialismo británico creó su propia facción en Buenos Aires y desató una constante guerra ideológica desde allí contra las provincias del interior. Y la propuesta no pasaba por una forma organizada de gobierno sino por un principio comercial: el libre comercio. Bien, los soldados ingleses se retiraron pero dejaron sus agentes en la Primera Junta, y así Moreno, quien, antes de 1810 era abogado de los intereses comerciales británicos en el Río de la Plata; fue incluido de puño y letra en la lista de candidatos a nuestro primer Gobierno Patrio por Mr. Alexander Mackinnon, presidente de la Comisión de Comercio de Londres en Buenos Aires. Bien, así se aplicaron las llamadas “Guerras Políticas”, que son todas las acciones no militares destinadas a dividir, engañar, desinformar y someter al enemigo (entendiendo Inglaterra portales a los mercados potenciales). Bien, así fue como los miembros de la Primera Junta se dividieron en dos bandos: unos defensores de lo criollo y la tradición y profundamente católicos (saavedristas) y otros de espíritu mercantilista, extranjerizante y ateos (morenistas, germen de aquello que el Prof. Federico Daus en el “Subdesarrollo Sudamericano” llamó “agentes crípticos”, claro que fueron evolucionando hasta la descarada evidencia actual). Y con dos grupos bien definidos, uno de intoxicados de enciclopedismo afrancesado, de liberalismo inglés, e influencia masónica, y otro tradicionalista y católico es decir, uno de mercachifles, traidores, ateos y apátridas, y otro de auténticos criollos y del predominio de uno u otro dependerá la decadencia o la grandeza de la Patria.

¿Y de dónde surgen estas desmesuras? Veamos: dice S.S. Pío XI en su encíclica “Quadragesimo anno” de 1931. “A la libertad de mercado ha sucedido la hegemonía económica; a la avaricia del lucro ha seguido la desenfrenada codicia del predominio: así toda la economía ha llegado a ser horriblemente dura, inexorable, cruel, determinando el servilismo de los poderes públicos a los intereses de grupo, y desembocan en el imperialismo internacional del dinero”.

Desde otro punto de vista, y apoyándose en su experiencia de veinte años como agente del FBI, W. Cleon Skousen en “El Capitalista Desnudo” en uno de los capítulos dice: “Pienso que la conspiración comunista es una rama de una conspiración mucho más grande”. Y en otra parte: “El poder, cualquiera sea su origen genera una apetencia insaciable de mayor poder. El poder que proviene de la riqueza, anhela alcanzar el poder político y viceversa, era casi inevitable que los súper-ricos pusieran su empeño en controlar no solo su propia riqueza, sino la riqueza de todo el mundo. Para lograr ésto estaban dispuestos a nutrir la ambición de conspiradores políticos, que estaban obligados a derrumbar todos los gobiernos existentes y levantar una dictadura de alcance mundial según el modelo socialista”. Esto aclara la relación entre los Rockefeller con radicales e intelectuales izquierdistas.

Y así se llegó a 1982, cuando el contubernio anglonorteamericano logro imponer el conjunto de medidas conocido como “Proyecto Democracia”, anunciado por el ex presidente Ronald Reagan como su política oficial el 8/6/82, cocinado en las sentinas de la Comisión Trilateral de los Rockefeller, secuela del proyecto conocido como informe final del “grupo de trabajo sobre la gobernabilidad de las democracias” de la CT para organizar las redes transnacionales que operando bajo el nombre de democracia pudiesen controlar el Nuevo Orden previsto por los anglonorteamericanos. Lo que significa aceptar las premisas ideológicas y políticas del Nuevo Orden Mundial, los dictados del FMI, el fin de las soberanías, la promoción del malthusianismo y los Derechos Humanos. Y a cualquier oposición se la tilda de fascista y a cualquier intento nacionalista de nazi.

El Prof. Daus decía en su obra ya citada que la única forma de salir del subdesarrollo es erradicar hasta los últimos vestigios de intrusión extranjera (para él su causa), y sus agentes locales.

Vicente Cadenas

martes, 10 de julio de 2018

Proclamas


ALGUNAS CONSIGNAS
POLÍTICAMENTE INCORRECTAS
PARA LAS ACTUALES
CIRCUNSTANCIAS

* Sí al Quinto Mandamiento; no al aborto.

* Toda vida vale si se vive respetando el Plan de Dios.

* No hay que probar que el embrión es persona humana desde el principio; sino que el demonio es homicida y mentiroso desde el principio; y que a él sirven activamente los partidarios del aborto.

* El vitalismo o providismo es una filosofía falaz, de peligrosa raigambre pagana y neopagana. Cristo es la Vida, y sólo por amor a Él, en Él y por Él, tiene sentido nacer, vivir y morir.

* Salvemos las dos vidas, si Dios así nos lo permite, si así se lo pedimos y ponemos nuestro mejor empeño. Pero hay santas, como Gianna Beretta Molla, que ofrecieron su vida para que viviera el hijo por nacer. Y hay filicidas feroces a las que hay que salvar de sus garras las vidas de sus hijos, así pierdan las de ellas.

* El aborto está financiado y promovido por el Judaísmo triunfante, no por el Nacionalsocialismo derrotado. En política también está mal abortar la realidad de los hechos y de sus personajes, aunque ellos resulten en las antípodas de nuestras convicciones.

* En el Tercer Reich estaba penado el aborto. La Unión Soviética de Lenín lo legalizó. En historia también está mal abortar la verdad de lo acontecido.

* Identificar al abortismo con el nazismo no es banalizar el holocausto. Es parte de un calculado sofisma conocido como reductio ad Hitlerum, inventado por el hebreo Leo Straus en 1951.

* El abortero Carlos Gastón Roma es masón, igual que su mandante, el siniestro Macri. Las masonas, por su parte, en estos días recientes de julio de 2018, a través de un comunicado de la Gran Logia Femenina Argentina, presidida por Mariela Rodríguez Ruiz, se han expedido a favor del crimen abortista. ¡Basta de callar los nombres de los verdaderos culpables! ¡Basta de temblar ante los hijos de las tinieblas! León XIII solicitaba por lo menos arrancarles sus máscaras.

* Pedir valentía es exigir que se señale de una vez la responsabilidad criminal de la judeomasonería, y la de la de la totalidad de sus sirvientes y cómplices enquistados en el oficialismo y en la presunta oposición. La cultura de la muerte que decimos rechazar, también debe obligarnos a no consentir –en ningún ámbito la muerte de la veracidad.

* Estar pendiente del voto de los diputados o de los senadores es justificar la prevalencia de la coima, de la ruleta electoralera y del número eventual y fluctuante por sobre el imperecedero Decálogo.

* Nadie debe permanecer un segundo de vigilia esperando el recuento de sufragios comprados y vendidos por los hampones del sistema democrático. Sus leyes perversas son insanablemente nulas frente a la Ley Divina. No seamos rehenes voluntarios de quienes usan el poder para comportarse como nuestros secuestradores.

* Santa Teresa pide no dormir porque no hay paz sobre la tierra; y hay que hacerle caso. Nos pide militar bajo la bandera de Cristo Rey; no estar atentos al tablero maloliente de los cuentavotos oficiales.

* No somos protagonistas de un Boca-River con localidades asignadas para cada bando en la Plaza del Congreso, y un cordón de seguridad en el medio. No debe importarnos ser más, sino ser héroes y santos. Sobrenaturalicemos la lid. Es nuestra mayor y más legítima ventaja.

* La Constitución ampara hoy la vida del embrión y mañana puede cambiar el artículo pertinente. Así son sus inicuas reglas de juego impuestas por el liberalismo.  Las Tablas del Sinaí, en cambio, son irrevocables. La Alianza con Moisés es más importante que el Pacto de Olivos. Sepamos en quién confiar.

* No amenace a un político con negarle su próximo voto. Amenácelo con la resolución de no ser jamás partícipe del sistema que los prohíja a él y a sus secuaces. Si se queda sin su voto hallará otros. Es su especialidad. Si se queda sin estercolero morirá, porque se alimentan de basura.

* Nadie está proponiendo el abstencionismo, ni el quedarse de brazos cruzados. Pero la omisión de la Verdad Entera  es más grave que la emisión de un error. Y el activismo que desprecia y margina a los testigos de la Verdad Entera, para poder contemporizar con el mundo y sumar adherentes, no es moralmente grato a los ojos de Dios.

* Estamos ante un combate de hondas raices teologales. Quien crea que es una competencia de plazas más llenas, de cacerolas más ruidosas, de estadios más repletos, de lenguajes más prosaicos y vulgares, de profesiones de fe democrática o de marchas más sincretistas, no puede conducir una genuina resistencia. Será funcional a la forma mentis de la modernidad.

* Cuidado con los flamantes valientes con carnet de militantes. Viven todavía los miembros de varias generaciones que pelearon en soledad y en aislamiento, durante décadas, sin patrocinadores ni estructuras ni medios ni redes sociales. Su osadía les valió cárceles, persecuciones y amenazas. En tamañas peripecias fueron dejados solos y aún acusados de extremosos, cuando no de poetas y soñadores.

* Macri no defraudó a ningún electorado. Una nación se defrauda a sí misma cuando se convierte en electorado y le entrega el gobierno a cualquiera de estos repugnantes malparidos de turno.

* Llamarlos traidores es suponer en ellos la categoría de la lealtad. Son rufianes de bandas delictivas intercambiables. Crápulas sin conciencia moral, sin honor y sin Fe Verdadera. Así funciona la partidocracia. Como una estructura de pecado. Hay que elegir el bien; si no hay bien no hay que elegir, y el mal menor es igualmente un mal. Hay que atreverse a quemar las naves.

* No le escriba a ningún senador. Son analfabetos morales, ágrafos éticos. Y si usa una carta, que no sea para considerarlos interlocutores válidos sino para repudiarlos.

* No hay que hacer la Revolución en sentido contrario. Hay que hacer lo contrario de la Revolución. Copiar los procedimientos del enemigo es haberse dejado seducir por sus criterios y modalidades.

* En buena hora los obispos quieran consagrar nuevamente la patria a la Virgen de Luján. Primero deberían pedirle a Nuestra Señora que los convierta en varones y en católicos.

* En buena hora asimismo quieran reaccionar los creyentes contra las anunciadas manifestaciones de apostasía pública. Pidamos entonces la abdicación de los pastores que no son garantes de la ortodoxia sino cómplices activos de la herejía.

* Ésta no es una batalla cromática sino teológica. Tampoco sentimentalista o sensiblera. Chupetes y escarpines queden al pie de la cuna. En la lid se alcen los pendones cristeros, los estandartes vandeanos, las aspas de Borgoña, el Cristo de la Legión y la bandera de Facundo.

¡RELIGIÓN O MUERTE!
¡VIVA LA PATRIA!
¡VIVA CRISTO REY!

Antonio Caponnetto