jueves, 14 de febrero de 2008

Los crímenes de “los buenos”



EN PLENA CUARESMA,
EL HOLOCAUSTO
DE DRESDE

A
principios de 1945, el Ejército Rojo ocupaba territorios en su paso hacia la invasión del Reich. Los alemanes retrocedían, y junto con ellos también se replegaban multitudes de refugiados, huyendo del terror rojo. En ese momento los aliados decidieron implementar la política del exterminio: bombardear indiscriminadamente las ciudades germanas, centrándose sobre todo en Berlín, Leipzig y Dresde. Ésta última, Dresde, era la menos industrializada. Era una ciudad histórica, con bellos edificios y tesoros culturales. Había también industrias (y hasta fábricas de armamento), pero la función de la ciudad era principalmente administrativa, siendo también centro de transportes y comunicaciones.

En dos noches consecutivas, las del 13 y 14 de febrero de 1945, aviones británicos llevaron a cabo bombardeos masivos sobre Dresde. El objetivo pretendido de los bombardeos era deteriorar la producción industrial militar. Sin embargo, el objetivo de los bombardeos no fue el sector industrial, sino el centro histórico de la ciudad, constituido en su mayor parte por edificios residenciales de madera. Las consecuencias del bombardeo fueron terribles. El efecto en la capacidad industrial fue escaso, y los daños al transporte, limitados. Pero en términos de pérdida de vidas y de destrucción de propiedades, el saldo fue catastrófico: murieron 250.000 personas, en su mayoría civiles habitantes de la ciudad y refugiados, y unos 15 kilómetros cuadrados del centro de la ciudad quedaron totalmente arrasados.

Sobre la inerme ciudad, los aviones aliados, democráticos, mortíferos, fueron desgranando su bien aprendido credo de horror y espanto, bomba tras bomba, tiniebla a tiniebla, mientras de los despojos se iba elevando el humo de la destrucción, cual un saludo hacia las iniquidades de Yalta y Postdam.

5 comentarios:

Cruz y Fierro dijo...

Otro hecho menos conocido fue el de la orden de Eisenhower que obligaba a disparar sobre los civiles alemanes que, escapando de las violaciones y saqueos del Ejército Rojo, cruzaran de la futura área de ocupación soviética a las futuras áreas occidentales. En una decisión que lo honra, el Gral. Patton se negó a cumplir la orden. Lo cuenta Raymond Cartier en "La Segunda Guerra Mundial" (edición conjunta de Larousse y Paris-Match).

Anónimo dijo...

Creo que lo que se olvida es que Alemania empezó la guerra, y aunque no hubiera holocausto, el pueblo alemán ha traído muchos males a la humanidad y no dudo que los seguirá provocando. Ya mismo la tensión que ha ido generando en todo el mundo con su agresivísima política comercial, que me consta, está gestando un nuevo enfrentamiento que el periodismo no denuncia, por incapaz (porque no lo ve ni lo sabe)o por corrupto (porque lo ve y sabe, pero no quiere perder el puesto). Los alemanes merecieron que le destruyan el país y mucho más, y esto no quita que los aliados eran una basura. Enzo Pascal

Juan Carlos dijo...

Enzo Pascal: tus palabras son absolutamente indefendibles. Tal vez opinarías distinto si tu madre hubiese sido calcinada en Dresde. Absolutamente arbitrario e indefendible todo lo que decís.

Isidro Corbacho dijo...

EXTRAÑO RITUAL EL DE DRESDE

El bombardeo de Dresde es un caso extraño, sin explicación militar. Ocurrió cuando ya los aliados habían ganado la guerra; dos y medio meses antes de que se firmara la rendición incondicional. Y más aún porque Dresde carecía totalmente de objetivos militares.

El caso se vuelve más inexplicable porque Dresde tenía 666.000 habitantes y luego se vio congestionada por millares de mujeres y niños que venían huyendo de las salvajadas del ejército soviético que invadía el oriente de Alemania.

En esas circunstancias fue bombardeada el 13 de febrero de 1945. Hubo 3.250 vuelos de tetramotores aliados, en los que participaron 33.000 tripulantes y mecánicos. Las escuadrillas volaron 5.500 kilómetros y se gastaron decenas de millones de dólares para arrojar 5.000 bombas explosivas y 400.000 incendiarias.

Mujeres, con sus niños, eran convertidas en teas humanas, algunas se arrojaban al río Elba, pero aún así seguían ardiendo porque el agua no extingue el fuego del fósforo líquido.

Según cálculos bajos, pereció un cuarto de millón de mujeres y niños. Según cálculos altos, como el de David Irving, fue medio millón, mucho más que las dos bombas atómicas que mataron a 155.000 japoneses.

¿Acaso fue un bombardeo ritual, sacado del Antiguo Testamento? Según Éxodo 29, los judíos dicen que Yahavé les pedía quemar carne de animales porque le era muy grato el olor de carne quemada. En Dresde el olor de carne quemada subía a miles de metros de altura.

Una de las fases de la personalidad de Winston Churchill-Jacobson fue que en la conducción de la guerra en tierra dejó completamente independientes a los mariscales Auchinleck y Montgomery, y al general Desmond Young. En cambio, de la lucha en el aire hizo una guerra propia, conducida con especial empeño para causar el mayor número de muertos entre la población civil alemana.

En cuanto la zona residencial de una ciudad alemana era devastada, ya tenía señalado lograr “victoria” igual en otra ciudad, grande, mediana o chica.

El historiador inglés F.J.P. Veale considera que Churchill-Jacobson pasó de la guerra civilizada a la barbarie. En la Cámara de los Comunes Churchill-Jacobson anunció, el 21 de septiembre de 1943, que “para acabar con el nazismo no habrá extremos de violencia a los cuales no recurramos”.

Anónimo dijo...

..VIVA DRESDE...!Y NOS HAN SEGUIDO ENGAÑANDO..! Todo ha sido una mantira perpetratada desde la usura hebrea durante siglos y siglos...
Dresde , ciudad inocente, familias cuyos hijos jóvenes se hallaban en el frente defendiendo el derecho a elevar la condición del hombre hacia la luz , hacia la vida...!

Mientras la en ciudad de Dresde solamente se hallaban los ancianos, las mujeres, los niños y muchos refugiados que escapaban de los rusos...¡

Los "demócratas" ni siquiera respetaron la vida de sus propios aliados-los que huían del bolchevismo de entonces- y Arrasaron la ciudad, familias enteras asesinadas en nombre de esa "democracia" demoníaca que hoy tiene al mundo al borde del exterminio final por culpa de la Usura Judia que se halla oculta detrás de las bancas internacionales.

El bombardeo de Dresde es un monumento al sactrificio, pero también es un monumento al odio de los verdaderos enemigos del planeta que hoy son los amos de naciones y vidas en todo el orbe.

¿ El Holocausto judío ? UNA MENTIRA, UN TEATRO MUY BIEN ELABORADO PARA ENGAÑAR A TODOS LOS INOCENTES QUE AÚN CRREN LAS PATARAÑAS E INVENCIONES DE LA "DEMONIACRACIA".

GLORIA POR LOS JOVENES ALEMANES QUE LUCHARON EL EL FRENTE POR DARNOS UN MUNDO DE LUZ Y HONOR!.

Naví Laporté.