viernes, 27 de julio de 2012

Editorial del Nº 97

POLÍTICA BASTARDA
  
Por avanzada que esté la guerra semántica, disolviendo y tergiversando el valioso patrimonio de los significados esenciales, todavía nuestra lengua permite llamar degenerada a la persona de condición mental y moral anormal o depravada, a la que suelen acompañar por lo común algunos peculiares estigmas físicos.
  
A la vista de lo que dice y obra la presidenta; y más aún, de cómo ejecuta sus decires y obrares, no encontramos ya un término más calibrado que el que acabamos de proferir para diagnosticar el mal que la envuelve.
  
La verborragia compulsiva y mendaz se le ha vuelto hábito; el exhibicionismo de su talante mandón, rodeada de obsecuentes, lo tiene como rutina; las prácticas del rencor ostensible y de las venganzas personales son cada vez más reiteradas; el cinismo de su logomaquia, la crueldad con sus adversarios, el destrato con sus sirvientes o el monotematismo de sus autoreferenciales elogios, constituyen su fisonomía ordinaria. Ha perdido completamente el sentido del ridículo, y casi hasta el del decoro. Las alteraciones intempestivas del humor la acompañan de manera visible, constituyendo el penoso caso clínico que la psiquiatría suele denominar trastornos del afecto. Maníaca y furiosa, victimaria y victimizada a la vez, llorosa y riente, melodramática y chacotera de baja estofa, incurre de continuo en lo que los lógicos llaman falacias y los sufridos psicólogos fuga de ideas, propia de los pacientes con furores y tirrias desbordados. Confundiendo lo privado con lo público y lo partidocrático con lo estatal, resulta cada vez más el monigote que la remeda televisivamente, que ella misma. Y para que el cuadro degenerativo sea completo, el propio esquema corporal —que tanto dice cuidar— ha comenzado a dar señales inevitables del morbo que la domina y aturde. De resultas, y a fuer de zafiedad cuanto de ausencia absoluta de toda gravitas, su figura se aleja más de la propia de una señora, para recordar la faccia bruta de su difunto esposo.
  
Ejemplos de políticas degeneraciones se acumulan a granel. ¿Cómo no habría de llamarse de este modo al uso de las oficinas recaudadoras estatales para castigar a quienes testimonian el descalabro; o la grotesca operación destituyente de ese infeliz felpudo que gobierna la provincia de Buenos Aires; o la convalidación del torvo clan sionista que desfalca Tucumán; o la amenaza con la prisión a aquellos sindicalistas que hasta ayer les llenaron las urnas de papeletas roñosas, y que de ser culpables deberían compartir juntos las mismas rejas; o el recurso a los matones morenianos para disciplinar las operaciones comerciales; o las escandalosas conductas de jueces prostibularios y sodomitas que fallan a favor del gobierno; o la manipulación de la cadena nacional para felicitar a una quinceañera maleducada, desautorizar públicamente a la directora de su colegio o zaherir a un abuelo, cual si fuera el enemigo del pueblo, por comprar un puñado insignificante de dólares?
  
Pero un caso singularmente significativo probará la naturaleza cabal de la degeneración que protestamos. Un día de la primera semana de julio, Cristina recibió gozosa y exultante a un haz de personajes prostibularios, a quienes en virtud de las recientes leyes por ella impulsadas se les concedió la nueva “identidad” sexual, elegida caprichosamente acorde con sus desvíos contra natura. La degenerada dejó explícitamente en claro la felicidad que tal acto le causaba, prodigándose en ternezas para con aquellos seres tenebrosos, tenidos ahora por paradigmas. Al día siguiente, empero, con ocasión de recibir a Monseñor Oscar Ojea, completó el gesto ultrajante del Plan Divino.  Conversando con el prelado llamó “hermosísimo acto por la igualdad” al que había festejado el día anterior con aquellos mutantes aborrecibles; se atrevió a asegurar la conformidad de Dios ante tamaño pecado, y en el colmo del meditado desquicio le dijo al obispo: “menos mal que no estuvo ayer, si no me excomulgaba”.
  
Prescindiendo ahora del repudio que deban merecernos estos pastores cobardes, temblorosos ante la tiranía, cómplices por debilidad y omisión de sus graves desmanes, e incapaces de bajar el báculo punitivo contra las testas de los infames, la frase cristínica revela cuánta y cuán clara conciencia tiene del castigo eclesiástico que le correspondería por profanar sistemáticamente el Decálogo, combatiendo con odio y a sabiendas contra el Orden Natural y el Sobrenatural. Prueba inequívoca de que no hay atenuantes en su perfidia, sino el agravante infausto de quien actúa con pleno conocimiento de que se está apartando voluntariamente de la Barca, burlándose del timor Domini y desafiando la merecida excomunión. La sordidez de esta política anticatólica llegaba así a su vértice más repugnante y atroz.
  
Seguiremos en batalla contra la despótica degenerada y su séquito, sin importarnos la desproporción de fuerzas. Porque hay algo que nos amedrenta muchísimo más que las consecuencias que puedan seguirse de esta posición irreductible y frontal, y es el acostumbrarnos a tener por patria un cubil.
  
Opongamos a los degenerados el antídoto valiente y efectivo de la regeneración. “No sacrificaré”, decían escueta y enérgicamente los primeros mártires, cuando eran obligados bajo tormentos a rendir culto a las falsas deidades.
  
No ceses en tal empeño, compatriota. No sacrifiques en el altar de estos protervos. No claudiques ni te fatigues en la marcha. La Cruz y la Bandera son tus báculos firmes, y si el horizonte que pisas es la tierra agrietada, el norte sigue siendo el Cielo que no sabe de fisuras, intacto en su lumínica grandeza. Hazte de plata y espejea el oro que se da en las alturas, y verdaderamente serás un argentino.
  
Antonio Caponnetto
  

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando el ministro Borlenghi, siguiendo las ordenes que le diera el dictador Juan Domingo Perón, hiciera quemar las SANTAS IGLESIAS de la querida Buenos Aires, se consumó el acto que sería el emblema que caracteriza al peronismo : odio y solamente odio, y lo primero, odio a Dios y su Santa Iglesia. Todo lo demás es anecdótico y consecuencia de. Todo se explica por aquel acto, que no fue accidental, que contiene la verdad de lo que es ese "movimiento", una sociedad de rateros, mentirosos y criminales, que han putrefactado a nuesta Patria hasta sus raices, entronizando la corrupción como única forma de vida, hoy convertidos en la Patria Pederasta, llevandonos al payasesco y hasta demoníaco enfrentamiento entre una chorra de tomo y lomo y un chofer d camiones convertido en procer de la resistencia. Es para reir y llorar
Dios Nuestro Señor tenga misericordia de nosotros.
CD

Anónimo dijo...

Querido profesor como siempre muy claras sus ideas y gracias por marcar el rumbo.Como comentario le pido que lea un discurso en el blog caballeros de María sobre la independencia de un prof. que lo admira mucho a usted y que el dice que es mero repetidor de los grandes maestros, entre ellos usted, el que lo publico se lo saco depuro prepo y lo transcribió como pudo por que este era el primer intento y después la copia corregida no la tenia pero las ideas están, saludos INDEC

Antonio Caponnetto dijo...

Estimado INDEC:Le agradezco mucho sus generosas palabras de apoyo. No localizo el blog "Caballeros de María" delq ue me habla. Si pudiera mandarme el link se lo agradecería. Así podría extender mi gratitud a ese profesor del que Usted me habla.
Un abrazo
Antonio Caponnetto

E. Mario dijo...

CD.

No confundas Dictadura con Tiranía o bien dictador con tirano.

Perón no fue dictador sino tirano; en tanto Rosas no fue tirano sino dictador.

“[...] la Dictadura no es forzosamente una mala palabra en política, sino una forma de gobierno posible y a veces necesaria, lícita y oportuna en ocasiones; y bajo ciertas circunstancias excepcionales, el único medio temporario para la salvaguardia de las naciones.” (Antonio Caponnetto en “DEL ‘PROCESO’ A DE LA RÚA”, tomo II, pág. 588)

LA SALETTE

Etchevarne Parravicini María Fernanda dijo...

http://www.bajandolineas.com.ar/2012/07/argentina-la-sionista-wilhelm-usa-a-evita/
Comparto con Uds este Articulo
Once estrllas de David en un billete de cien pesos

Anónimo dijo...

si son el odio y el resentimiento. La Doctrina Social de la Iglesia en todas sus enciclicas es clara y no deja duda sobre el derecho de los trabjadores y el orden social, salvo que lo hace en un lenguaje coloquial, mesurado y concliador, por lo que un gobernante que se precie de catòlico nunca lo harìa destilando veneno y odio como lo hicieron Peron y su Sra. Eva. Menem dejo intacto esa cultura salvo que por razones de necesidad y urgencia debio bajar varios tonos de voz, pero hoy por varias circunstancias se lo ve apoyando al kirchnerismo a viva voz. finalmente lo de CFK, representa eso el odio venenoso. Pero no hay que hacerse problema por la relacion de fuerzas, solo aprender del sapo, que espera que la serpiente vaya a tomar agua, le hace un circulo de su baba alrrededor, y la serpiente de asco se enrrozca y se mata. gente de campo viò. daniel jorge

Anónimo dijo...

Daniel Jorge, esta no es un culebra de campo a la que un simple sapo le hace pisar el palito, sino una boa constrictor o una gigantesca piton. hace falta mas fuerza y habilidad para destruirla.

Anónimo dijo...

si perdon con la suya seguro que no. solo quise graficar con un ejemplo, o quiza para ud y muchos la vean como una boa constrictor y en realidad sea una culebra, pero bueno ya lo dijo san martin mas o menos asi y no es textual: "Si el enemigo es grando mas grande y poderoso lo es si lo miramos de rrodillas" daniel jorge

Anónimo dijo...

no parece ser una gran piton o boa, por las medidas economicas que toma mas vale parece una gallina austada por tener el lobo al asecho dentro del gallinero, o sea el mercado. igualmente aunque sea una picton al primer sapo que se trague se muere. el vikingo

Anónimo dijo...

Hay un motivo por el cual prefiero llamar al Pocho dictador y no tirano. En realidad, tecnicamente solamente fue un psicopata farsante. Pero bue, lo primero que digo es porque en los años que siguieron al 55 se le llamaba "el tirano prófugo" y a mi me parecía que a ese gordito con sonrisa de vendedor de autos usados, verba barrial y tecnicas femeninas de manipulación, no le daba la talla para llamarse tirano. Tirano había sido Nerón, Tiberio, en fin, hombres.
El Pocho en cambio, de el mismo había dicho que era un "león hervívoro" y eso porque se mando la parte, en realidad había sido una rata de albañal.Llamarlo dictador es también hacerle un favor, pero me parece mas apropiado y por razones que sería largo exponer acá.
CD

Anónimo dijo...

ademas de todo lo expuesto de gran conductor no tenia nada, sino ver lo que paso a su regreso en ezeiza y despues con lo que ocurriò. tampco fue leal, ya que a quienes utilizò en el exilio para volver, despues los echo y les dijo que estaban equivocados. bueno no piensen que los que nacimos despues de 1955 y tenemos dos dedos defrentes podemos ser peronistas, nos basta lo que vimos con nuestros propios ojos aqui desde 1973 a marzo de 1976. eduardo

Anónimo dijo...

Don Antonio le paso el link del blog. wwwcaballerosdemaria.blogspot.com.ar.y como siempre a vuestra disposición lo saluda en Cristo INDEC.

Anónimo dijo...

Sabias y acertadas palabras. La contranatura pasa a ser la ley en este pais. De solo pensar que dos varones tienen via a libre por ley para realizar todo tipo de aberraciones en privado y en publico, me da nausas. Confieso sin embargo que en el caso de dos feminas, mis pensamientos respecto a sus actos privados son mas floridos y hasta me he sorprendido con una contundente respuesta fisiologica en mi entrepierna al imaginarme tales situaciones. Me he confesado ante semejante falta y espero que mis plegarias me devuelvan a la senda correcta. Dura es la lucha y el camino a la salvacion.

Lo saludo con devocion cristiana.
Marco