viernes, 28 de mayo de 2010

Revolución cultural


LEYES DE EDUCACIÓN Y
OTRAS HIERBAS PARALELAS


“Para vivir así prefiero irme a Rusia,
donde florece el despotismo puro,
sin la baja mezcla de la hipocresía” (Abraham Lincoln)


Cecil Rhodes exigió en su “Testamento Político”: “Establecer un Trust con el objeto de crear, promover y desarrollar una Sociedad Secreta, cuyo verdadero fin será la extensión del Imperio Británico por todo el mundo y especialmente la ocupación por colonos británicos de todo el Continente de África, la totalidad de la América del Sur y, finalmente, la recuperación de los Estados Unidos de América como parte integral del Imperio Británico”.

Claro que esto no es tan sencillo. Antes se debe lograr la desintegración de los Estados Nacionales, y esto, a su vez, no es posible sin la aprobación de sus respectivos pueblos.

Precisamente, ésta es la misión de la Guerra Política Psicológica y Cultural, siendo la primera de nivel táctico, es decir, dirigida contra un sector de la población, en ciertas circunstancias de tiempo y lugar, mientras la segunda es de nivel estratégico, encargada de hacer añicos la cultura secular de un pueblo.

A tal efecto, el Imperio Británico dispone del Instituto Tavistock de Londres, cuyo trabajo consiste en realizar estudios y experimentos en ciencias de la conducta humana, incluyendo técnicas destinadas a modificarla, en forma individual o colectiva. Utiliza las mismas con el fin de dañar la unidad familiar y los principios de religión, honor, patriotismo y los hábitos sexuales normales, induciendo al abandono de relaciones estables y a la capacidad del individuo de crear una familia, ya que —y esto no constituye ninguna novedad— una persona sana está dispuesta a realizar, por sus hijos, sacrificios que no haría por sí misma.

Precisamente la modificación de estos principios es lo que proponía Samuel Huntington, como “cambio de paradigmas”, cuando en su informe de 1975 manifestaba que “el funcionamiento efectivo de un sistema político democrático requiere por lo general medidas de apatía y no compromiso por parte de algunos individuos o grupos”. Curiosamente, Mr. Kirchner expresó (o informó) en su discurso ante la 61ª Asamblea General de la ONU: “luego de más de dos décadas de vigencia de la democracia en Argentina, vivimos desde el 2003 un verdadero cambio de paradigma” (sic) (“La Prensa”, 21 de septiembre de 2006).

El Tavistock Institute posee una extensa red en Estados Unidos, que incluye, entre otros, al MIT, Standford Research Institute, Hudson Institute, Center of Strategic and International Studies —al que perteneció la actual ministro de Defensa Nilda Garré— etc. Tienen especial interés para nosotros dos instituciones de la red, denominadas National Training Laboratories (NTL) y el Institute for the Future. El propósito fundamental del primero es el manejo psicológico de líderes del gobierno e institutos educativos, controlando la National Education Association (Asociación Nacional de Educación), la agrupación más grande de maestros de Estados Unidos. También se lo llama International Institute for Applied Behavioral Sciences, Instituto Internacional de Ciencias Aplicadas del Comportamiento. Cabe preguntarse si el Instituto Nacional del Docente propuesto por la nueva ley de educación no seguirá la misma inspiración.

La segunda no es una típica institución de la red Tavistock, ya que ésta es autosuficiente y aquella está financiada por la Fundación Ford (FF), pero su interés consiste en que promueve, entre otras cosas, la legalización del aborto y de la homosexualidad, la despenalización de las drogas, etc.

Carlos M. Acuña en su “Verbitsky, de La Habana a la Fundación Ford” (pág. 96) cita, del libro “La Agenda Sexual”, de Wright Patman, representante de Texas, lo siguiente: “Las familias norteamericanas observan la magnitud del problema en las escuelas públicas, donde los niños están obligados a recibir información sobre sexo explícito y orientación sexual, una cuestión inducida —inimaginable años atrás— que se instaló en la sociedad gracias a las presiones surgidas de determinados sectores”. Y continúa: “el Consejo para la Información y Educación Sexuales de los Estados Unidos recibió subsidios de más de un millón de dólares por parte de las Fundaciones Ford, Hewlett, Mc Arthur y Kaiser”. Además, “la Comisión Especial de la Cámara de Representantes de Estados Unidos (1954) determinó, entre otras cosas que las Fundaciones Ford, Carnegie y Rockefeller otorgaron becas para financiar experimentos que tengan por objeto determinar el medio más eficaz para que la educación preste servicios de naturaleza política: cambiar los planes de estudios con el objeto que negaran los principios que subyacen en el estilo de vida norteamericano, desacreditar las tradiciones, afianzar el internacionalismo, etc… y entrenar personas y agencias de servicios para asesorar al Poder Ejecutivo del gobierno nacional” (cfr. Alan Jones, “Cómo Funciona Realmente el Mundo”, págs. 71-72).

De paso, digamos que la Fundación Ford nació, en parte, para hacerse perdonar sus simpatías hitleristas. En efecto, la Ford trabajaba en Alemania como Taunus (y la General Motors como Opel), abarcando entre ambas el 70% del mercado automotor alemán y continuaron haciéndolo durante la guerra, período en que Edsel Ford, hijo de Henry, era director de la filial en Estados Unidos de IG Farben de Alemania. Luego se dedicó a financiar programas de orientación marxista, por ejemplo, vinculándose con el gobierno de Salvador Allende en Chile. En 1966, su dirección pasó a McGeorge Bundy, ex Consejero de Seguridad Nacional durante las presidencias de J.F. Kennedy y Lindon Johnson, condiscípulo de George Bush padre, y miembro, como éste, de Skulls & Bones (Cráneos y Huesos), una de las sectas de dicha Universidad, de donde surgen la mayoría de los que van a ocupar puestos en el gobierno y la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos. Durante su gestión, la Fundación Ford gastó cientos de millones de dólares en movimientos ambientalistas y programas de despoblación del Tercer Mundo. Según el autor norteamericano James Petras la Fundación Ford, entre otras travesuras, además de aportes financieros a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y de su relación con la CIA, le ha dado a Horacio Verbitsky la conducción del CELS, subsidiándolo desde 1981.

Pues bien, volviendo al tema de la educación, el máximo éxito de la Guerra Política Cultural y Psicológica consiste en que el enemigo —entendiendo como tal a todo aquel que se oponga al Nuevo Orden Mundial— piense y actúe de acuerdo a sus deseos, y su máximo objetivo es imponer una Cultura de la Decadencia, es decir que un pueblo pierda su espíritu de lucha y se deje marginar sin enfrentamiento.

Por eso no debe sorprender que el bloque que responde a Mr. Kirchner se haya negado a discutir puntos por separado del proyecto de ley, ya que éste constituye una estructura, un sistema en el que cada parte sostiene al todo y el todo a cada parte. Tampoco debe sorprenderse la Senadora Delia Pinchetti —a quien agradezco por su oposición— por la celeridad con que se trató el asunto. Baste recordar que el acuerdo entre el Reino Unido y Argentina, virtual tratado de paz por la guerra de Malvinas, se firmó entre Sir Crispin Tichelle y Lucio García del Solar (CARI), el 15 de febrero de 1990 (Tratado de Madrid) en 24 horas, sin intervención del Congreso, lo que dio lugar a que alguien pensara —vaya uno a saber por qué— que “ya estaba todo cocinado”.

En fin, si se permite que se vayan dando todos estos pasos, se llegará a la instancia en que el Nuevo Orden Mundial se constituya en una realidad plena y entonces, sí, los devotos de esta democracia formal se podrán olvidar hasta de la ilusión de la mascarada de las elecciones, ya que el gobierno totalitario mundial y sus leyes les serán impuestos sin concesiones, “floreciendo el despotismo puro”, del que hablaba Lincoln, “sin la baja mezcla de la hipocresía”.

Luis Antonio Leyro

3 comentarios:

Fernando José dijo...

Excelente nota. Desenmascara fahacientemente todos los tentáculos del NOM y, especialmente, la cabeza de puente instalada en nuestro país.

Mientras tanto Argentina duerme e ignora a las bestias monstruosas que la están fagocitando.

Muchas gracias al Sr. Luis Antonio Leyro por su lúcido y valiente planteo.
Fernando José Ares

Anónimo dijo...

Aqui la UBA da becas a estudiantes de psicologia para estudiar en Tabistock...despues vendran aqui a trabajar de lavadores de cerebros en las ONG progresistas y los medios de comunicación.
El NOI es el unico y verdadero enemigo de nuestra patria en la actualidad, todos los demas le sirven directa o indirectamente.

geniatra dijo...

Buena información sobre Fn. Ford y otras parecidas.Yo he venido desarrollando unas reflexiones críticas sobre el feminismo (www.feminismocuestionado.blogspot.com, y , evidentemente, no tengo apoyo institucional; ¿ me auspiciaría la Ford? me contentaría con que lo hiciera con otros ensayos en la misma dirección, pero es utópico; estamos viviendo en una dictadura del pensamiento, en una deificación y sacralización de esquemas ideoológicos,; y en plena democracia.Ominoso.