viernes, 21 de marzo de 2008

Viernes Santo

DELANTE DE LA CRUZ

D
elante de la cruz, los ojos míos
quédenseme, Señor, así mirando
y sin ellos quererlo estén llorando
porque pecaron mucho y están fríos.

Y estos labios que dicen mis desvíos,
quédenseme, Señor, así cantando,
y sin ellos querer estén rezando
porque pecaron mucho y son impíos.

Y así con la mirada en vos prendida,
y así con la palabra prisionera,
como a la carne a vuestra cruz asida

quédeseme, Señor, el alma entera:
así, clavada en vuestra cruz mi vida,
Señor, así, cuando queráis me muera.
Rafael Sánchez Mazas

2 comentarios:

mbb dijo...

hermosa poesia che, un gusto pasar por aca...

Villeguillo dijo...

una poesia de un poeta falangista