sábado, 26 de noviembre de 2016

Como se pide



CARTAS DE LECTORES:

La visita de la Dra. Anca María Cernea. 21/11/2016

Entre los días 7 y 18 de noviembre visitó la Argentina la Dra. Anca María Cernea, miembro de la Asociación de Médicos Católicos de Bucarest, Rumania; ex Directora de Asuntos Internacionales del Departamento de Administración Local del Gobierno de Rumania. La Comisión Episcopal de Rumania la designó Auditora para el último Sínodo sobre la Familia convocado por el Papa Francisco en 2015. En tal condición hizo un valiente alegato a favor de la familia y de la vida.

Sin embargo, por los comentarios que han llegado desde Bella Vista ( Bs. As.) y desde Paraná, (Entre Ríos),donde estuvo, la distinguida visitante parece no ve ni acepta el factor clave para comprender el devenir histórico de los últimos 70 años ni la causa del caos en que se ha convertido el mundo gracias a los tiranos y fautores del Nuevo Orden Mundial anticristiano (la judeomasonería) ni discierne las causas de la ominosa e inédita crisis de la Iglesia conducida por herejes modernistas sincretistas de inspiración judeomasónica que, en los hechos, son apóstatas.

Si por la dialéctica todavía humeante de la Guerra Fría no se ve ni se entiende la herejía americanista, en sus orígenes y desarrollo histórico concreto ni se conoce a sus protagonistas y promotores de los últimos 70 años (Wemhoff, David. John Courney Murray. Time/Life and the American Proposition. How the Doctrinal Warfare Program of the CIA Changed the Catholic Church. Fidelity Press. South Bend, Indiana. 2015) no se puede comprender la historia contemporánea ni el calamitoso estado de la Nave de Pedro ni el “mareo” y el extravío patético, o mejor, trágico de “Pedro” mismo. Lo único que se hace es disimular u ocultar el enemigo y confundir la propia tropa.

Por lo cual, a fin de profundizar el tema que nos preocupa, preguntamos a la Dra Cernea - y a los auspiciantes de su visita:

¿Quién cree que está detrás de la promoción del aborto, del matrimonio homosexual, de la industria pornográfica mundial, de la difusión de la ideología de género, de Hollywood y la erotización de la cultura como medio de control político global? ¿Quién detrás de la promoción del marxismo violento en las universidades de ayer y quién detrás del marxismo cultural en la alienante e infernal maquinaria cultural de hoy? ¿Quién detrás de ISIS, de la balcanización inicua de Medio Oriente y de la agobiante y omnímoda usura internacional? Es decir, ¿quién cree la Dra Cernea que está detrás de la subversión de todo lo poco que queda de la cultura cristiana y aún del mismísimo Orden Natural? ¿Habrá leído y entiende la doctrina perversamente anticristiana del Talmud? ¿Habrá escuchado alguna vez a algún rabino burlarse de la Santísima Trinidad y llamar “brujo” a Cristo conforme el Talmud, enseñando con odio teológico a destruir el cristianismo? ¿Entenderá la diferencia entre el antisemitismo ‒que la Iglesia justamente condena como a todo racismo‒ y el rechazo y la denuncia del judaísmo talmúdico cabalista, la religón “noáquida” y los crímenes del imperialismo sionista, que la Iglesia supo condenar en otro tiempo?

A quien intentó preguntar sobre estos temas políticamente incorrectos, la Dra. Cernea lo acalló con una rotunda negación de toda vinculación con sus reales agentes. Si se hubiera disculpado diciendo que las preguntas eran comprometedoras y que las verdaderas respuestas le podían costar persecución y martirio, la hubiéramos comprendido. Pero no. La visitante, una y otra vez, en cada lugar donde se presentó y donde se le hizo una mínima pregunta de ese tenor, sistemáticamente rechazó toda vinculación entre la judeomasonería y la subversión anticristiana de ayer y de hoy. Debemos reconocer que no cayó en el extremo de querer acallar a sus incómodos y ocasionales interlocutores con la censura ad hoc del mote “antisemita”.

También le preguntamos a la visitante de marras:

¿Por qué cree que ya no se predica el dogma tres veces definido solemnemente ex cátedra Extra Eclessiam Nulla Salus? ¿También ella considera poco ecuménico, lesivo para la paz y poco “oportuno”, hablar de conversión y de bautismo? ¿Ha leído la perversa Declaración “Dones…” de la Comisión Vaticana para las Relaciones con el Judaísmo en ocasión del 50 aniversario de Nostra Aetate, en la que se llega al extremo neoaverroísta de negar el principio de no contradicción, cuando se afirma que los cristianos se salvan aceptando a Jesucristo como el Mesías y que los judíos se salvan rechazando a Cristo como el Mesías?

Luis Álvarez Primo

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